La dramática historia de tres atletas que dejaron el podio para prostituirse

0
813

OnlyFans se ha convertido en la salida de muchas atletas para sus problemas económicos actualmente, puesto que consiguen más dinero posando desnudas que en la cancha.

En los últimos años, decenas de Gimnastas, surfistas, luchadoras, pilotos y hasta futbolistas han cambiado las canchas por el set de fotos xxx. Así son los casos de la tenista Ashley Harkleroad, de la jugadora de voleibol Key Alves o de la piloto Renee Gracie, quienes entre muchas deportistas ya se han convertido en millonarias gracias a vender contenido erótico en esta red para adultos. Sin embargo, otras muchas no se quedaron ahí y dieron el salto del mundo digital a los burdeles o al cine porno.

Pero, ¿Qué es lo que lleva a estas atletas aplaudidas y respetadas puede convertirse de la noche a la mañana en prostitutas de lujo? ¿Cómo pueden pasar del podio a las cintas porno? La ruina -a veces provocada por su propia familia- la depresión o el entorno son la causa por la que deportistas de élite acaben inmersas en el lado oscuro.

Estos son los casos de tres atletas que cambiaron el podio por el burdel.

Suzy Favor

Su imagen era casi impecable: atlética y guapa, una ex estrella del atletismo que compitió en tres Juegos Olímpicos. Tan brillante y saludable que Disneyland la contrató para dar charlas y se crearon premios de atletismo universitario en su honor.

Además, Suzy Favor Hamilton era una reconocida estrella del atletismo en los Estados Unidos. Representó orgullosamente y con éxito a su país durante tres juegos olímpicos consecutivos -1992,1996 y 2000-, cosechando hasta siete medallas en los 1.500 metros lisos. Sin embargo, su última carrera en Sidney resultó traumática para ella por culpa de un traspié que echó al traste su sueño.

Aunque durante años fue todo un ejemplo nacional de superación, en esta ocasión no supo levantarse y seguir adelante. Debido a su trastorno de bipolaridad y los medicamentos que debía tomar, se vio empujada a abandonar su pasión por el deporte y dar un giro a su vida. Asegura en su libro autobiográfico, Fast Girl, que el tratamiento que seguía tuvo como efecto secundario un aumento desmesurado de su deseo sexual: “Me sentí atraída por la prostitución, ya que me dio mecanismos de supervivencia cuando viví momentos muy difíciles”, asegura.

“Me dieron una droga que a una persona bipolar puede llevarla a tener una hipersexualidad. La droga me hizo perder todas las inhibiciones. Yo estaba como encendida, me sentía viva y me encantaba”. Y así comenzó a aventurarse en un camino que la llevaría a la prostitución. Primero quiso hacer algo diferente, tener relaciones sexuales fuera de su matrimonio, aunque con consentimiento de su marido.

Un día tuvo sexo con un prostituto y fue como si se le iluminara el cerebro: “Yo quiero hacer lo que hace éste, me dije. Él me debería estar pagando a mí”. Al inicio se iba uno que otro fin de semana a Las Vegas y, según cuenta, creó otra persona.

“Cuando estaba en Las Vegas, yo era Kelly. Era como si hubiera encontrado a la persona que quería ser, no que quería ser prostituta, pero una persona confiada, empoderada, que tenía voz. Me estaba rebelando en contra de la vida represiva que había llevado como atleta olímpica”, señala. Y “cada vez que veía a un cliente, era como si ganara una carrera”.

Es así como con el sobrenombre de Kelly Luny, consiguió convertirse en una de las mejores acompañantes y su caché se situó en los 600 dólares por hora. Un “escape”, según sus palabras, que era en realidad una forma de enmascarar un sueño americano trastornado, una tragedia de la vida real que socava el mito de que el éxito, la riqueza y la fama son un camino seguro hacia la felicidad. “Era una completa adicta al sexo. Mi voluntad de ser la mejor en la pista fue reemplazada por mi deseo de ser la mejor en la cama”, confiesa.

“No espero que la gente lo entienda”, dijo Favor Hamilton en una ráfaga frenética de tuits después de que trascendieran los detalles sobre su vida secreta. “Pero las razones para hacer esto tenían sentido para mí en ese momento y estaban muy relacionadas con la depresión”.

Stanley Teitelbaum, un sicólogo que escribió el libro “Athletes Who Indulge Their Dark Side” (Atletas que se entregan a su lado oscuro) afirmó que su situación es fácil de entender. Después de retirarse, y pasar la mayor parte de su vida tratando de vivir de acuerdo con un cierto ideal y con la adrenalina que proporcionan las competiciones, la vida del día a día en el mundo corriente puede parecer aburrida y arrastrarlas a buscar el riesgo.

Su nueva vida fue destapada por los medios de comunicación en 2012 y la vergüenza le llevó incluso a plantearse el suicido como una vía de escape a su particular infierno finalmente optó por contar su dramática historia en un libro.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida por Suzy Favor (@favorhamilton)

Florica Leonida

Esta ex gimnasta rumana de alto nivel se le vio dejando la competición deportiva en 2007 y su vida dio un giro radical. Con 25 años, pasó a ejercer la prostitución de lujo en Alemania, adonde se trasladó, supuestamente, a trabajar en un gimnasio, según desvelada el 2012 el diario alemán Bild Zeitung.

La historia es un drama en toda regla. Leonida participó en campeonatos varios durante su época como deportista. Llegó a ganar un oro en la prueba de barra de los Europeos de Gimnasia Junior del año 2002 y fue campeona del mundo por equipos en 2003. Su carrera terminó en 2007, pero su retiro dista mucho de haber sido dorado.

La atleta tenía engañada a su familia a la que le había dicho que trabajaba como preparadora de gimnastas. Sin embargo, la realidad era y es muy diferente. Alguien vio sus fotografías en un catálogo alemán de venta de servicios relacionados con el sexo, en el que la gimnasta era descrita como “muy atlética” y un “parque de diversión erótica”, y la reconoció, descubriendo su secreto.

Los medios rumanos se hicieron eco de la noticia rápidamente y ésta llegó a los oídos de la familia de la ex gimnasta, que aseguraron sentirse muy avergonzados hasta el punto de abandonar el país. Los medios rumanos contaron entonces que la ex gimnasta pasó por graves dificultades económicas cuando llegó a la ciudad alemana de Ingolstadt en 2008 (la echaron de la casa donde vivía por falta de pago) y que eso la indujo a dedicarse a la prostitución para ganarse la vida. Al parecer, estaba tan apurada que no tuvo más remedio que aceptar una oferta para trabajar en un burdel donde estaba empleado un exnovio suyo, comenzando así su primera actividad en el mundo de la prostitución.

Foto Captura

Verona van del Leur: el porno como salida

El mundo de la pornografía se convirtió también en la salida desesperada de conocidas deportistas. Sin duda, uno de los casos más conocidos es justamente el de Verona van de Leur, ex gimnasta profesional, que contó lo difícil que fue su vida tras su retiro de la gimnasia y cómo encontró en la industria del cine para adultos una forma de ganarse la vida tras ser abandonada e incluso demandada por su propia familia.

Para el año 2002, Holanda tenía una de las gimnastas artísticas más importantes del mundo, con un nivel competitivo alto y sobre todo, con un futuro prometedor; esa atleta era Verona, una joven holandesa que en dicho año llegó a la cima de su carrera al obtener un subcampeonato mundial de la disciplina y ganar una medalla de plata en el Campeonato de Europa de Gimnasia Artística; en total ese año obtuvo cinco medallas en competencias.

Pero así como su carrera tocó el cielo a temprana edad, se derrumbó al siguiente año; en el 2003, justo después de haber conseguido sus más grandes logros deportivos, la atleta cayó en un agujero de múltiples lesiones durante cinco años, las cuales la llevaron a retirarse de la gimnasia artística.

A los 22 años de edad, Verona van de Leur dejaba la gimnasia y empezaba la pesadilla. Descubrió que a sus padres no les importaba en lo más mínimo, solo querían el dinero que ella producía mediante la gimnasia. Su padre manejaba sus ganancias económicas y descubrió que sus ahorros se habían esfumado. Demandó a sus propios padres al darse cuenta que su progenitor había retirado 9 mil euros de su cuenta bancaria.

La última vez que la holandesa vio a sus familiares fue en un tribunal. La corte determinó que se le pagaran 1.300 euros y además tuvo que abandonar la casa familiar. Verona pasó años muy difíciles hasta 2011, pero gracias a su físico pudo introducirse en el mundo del cine para adultos. En 2020 tuvo su gran auge con la pandemia, ya que tras retirarse del mundo XXX, la actriz abrió su propio canal en, Only-Fans, donde genera su propio contenido erótico y con ganancias considerables.

Redacción GossipChile. Con información de La Razon.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí